Ya retiraron 2000 carteles publicitarios de la vía pública

Son estructuras que la Secretaría de Control y Convivencia Ciudadana desmontó desde 2017 en cumplimiento con una ordenanza municipal. De ese total, 150 fueron quitadas en lo que va del año junto a monopostes y estructuras en desuso. El objetivo, además de combatir la invasión del campo visual, es prevenir y cuidar la circulación de los ciudadanos.

La Municipalidad de Rosario ya retiró dos mil carteles publicitarios que exceden la línea de fachada en cumplimiento de una normativa local dispuesta en 2009. Desde aquel año, la Secretaría de Control y Convivencia Ciudadana lleva adelante complejos operativos especiales para desmontar las estructuras irregulares con el objetivo de preservar la seguridad de los ciudadanos, favorecer el campo visual y promover condiciones estéticas en la ciudad. En lo que va de 2019, se procedió a desmontar 154 carteles publicitarios, monopostes y estructuras en desuso.

A través de la Dirección General de Industrias, Comercios y Servicios, el Estado municipal cumple la normativa que ordena la remoción de cartelería que exceda la línea de fachada del inmueble, la ordenanza 8324/08 y su decreto reglamentario 198/08. Las intervenciones se realizan en colaboración con Defensa Civil/COEM y participa personal de Guardia Urbana Municipal (GUM) y Dirección General de Tránsito. El secretario de Control y Convivencia, Guillermo Turrin, sostuvo que desde el municipio se decidió concluir con el proceso de ordenamiento de la llamada zona 1, comprendida por avenida Pellegrini, bulevar Oroño y el río. “Hemos organizado un esquema de trabajo para dar efectivo cumplimiento a la norma que busca ordenar la cartelería pública bajo conceptos de estética urbana y seguridad para los transeúntes”, señaló. “Se trata de soportes pesados, antiguos y muchas veces sin mantenimiento adecuado que si bien no significan un peligro inminente, al carecer de utilidad alguna se procede a quitarlos”, agregó.

Por otra parte, resaltó que la norma también apunta a combatir “la contaminación visual que generan estos soportes en el cielo rosarino”, al tiempo que consideró que “en definitiva hablamos de respetar la fuerza de la ley y adecuarnos a la misma en pos de una mejor convivencia urbana”.

“El paso del tiempo hizo su tarea, el abandono, el clima y la desaprensión de sus propietarios transformó estos gigantes que desde abajo se ven tan pequeños e inofensivos, en verdaderos atados de chatarra que en cualquier momento podían ocasionar daños irreparables. Consciente de ello, la Dirección General de Inspección de Industrias, Comercios y Servicios trasladó su inquietud a la Secretaría de Control y Convivencia Ciudadana, que dispuso delinear la arquitectura del operativo”, destacó el director del área, Eduardo Pascucci.

Los carteles retirados más emblemáticos estaban ubicados en la fachada del shopping Palace Garden, en Corrientes y Córdoba, Hotel Marconi, ubicado en San Juan al 1000, Hotel Libertador de Corrientes 752, Hotel Riviera de San Lorenzo 1460 y Hotel Embajador de Santa Fe 3554.

Además, se hizo lo propio con monocolumnas de variada altura en el supermercado Dar, Pizza Puck, panadería Distinción, etc, marquesinas volumétricas, aletas móviles, toldos metálicos con parantes, totems publicitarios ubicados en azoteas de locales y canteros de mampostería ubicados en ochavas de aceras. También, se reubicaron escaparates de diarios y revistas y se procedió al desmonte integral del ex bar del Anfiteatro Humberto de Nito, entre otras intervenciones exitosas.