Dos robos, una persecución y una detención que cierra un capítulo de inseguridad

En la tarde de ayer, en Refinería, se vivió una jornada llena de tensión, cuando un llamado alertó a las autoridades sobre un robo en curso. Según las primeras denuncias, un hombre en motocicleta, con una caja de Pedidos Ya, habría arrebatado el celular a una mujer en la intersección de Vera Mujica y Catamarca. Apenas minutos después, otro aviso llegó, esta vez de una mujer que aseguraba estar siendo seguida por una Volkswagen Amarok blanca. Según su relato, el motociclista le habría entregado el celular sustraído a los ocupantes de la camioneta.

Las unidades policiales de la zona fueron alertadas rápidamente, dando inicio a una pequeña persecución por las calles de la ciudad. La tensión creció hasta que, finalmente, en la intersección de Caseros y Av. Francia, la camioneta perdió el control, colisionando contra el cordón y deteniendo su marcha. En ese momento, los agentes lograron aprehender a los sospechosos y proceder al secuestro tanto del vehículo como del celular robado.

La investigación posterior reveló que el hombre detenido no era titular del teléfono y que el vehículo estaba radicado en la provincia de Buenos Aires, lo que dejó entrever la posible organización detrás del hecho delictivo.

Sin embargo, el día no terminó ahí. Más tarde, la Policía detuvo a un sospechoso en Lamadrid y Oroño, vinculado a un robo ocurrido días antes en un minimarket de Uriburu al 1800. El delincuente había ingresado al local armado, pero tras una resistencia por parte de la empleada, el criminal no logró su objetivo y terminó lanzando un termo con agua caliente a la trabajadora. Tras el análisis de las cámaras de seguridad del comercio, se dio con su paradero y fue detenido por personal del Comando Radioeléctrico.

El subcomisario Matías Moreira, sub jefe del CRE, brindó declaraciones en el lugar del arresto, detallando las investigaciones y la importancia de la colaboración entre vecinos y autoridades para el esclarecimiento de los hechos.