Se trata de la obra carcelaria más avanzada de argentina
La provincia de Santa Fe se prepara para inaugurar un nuevo capítulo en la historia del sistema penitenciario argentino con la construcción de la primera Cárcel de Alto Perfil, ubicada en Piñero, un pequeño paraje rural sobre la Ruta Nacional AO12 y la Provincial 14, a pocos kilómetros de Rosario. Esta obra marcará un hito en el control de los delincuentes más peligrosos de la región, especialmente aquellos involucrados en narcotráfico, sicariato y otras actividades de alto riesgo.
El Centro de Reclusión para Internos de Alto Perfil (Ceriap) contará con una infraestructura de última generación, diseñada para el aislamiento total de los reclusos y el control estricto de sus comunicaciones y movimientos. La obra fue licitada recientemente, con 18 ofertas presentadas y una inversión total que supera los 109 mil millones de pesos. Se estima que estará concluida en septiembre de 2026, con todo el mobiliario y tecnología incorporados.
Este moderno penal estará compuesto por 4 minipenales, cada uno de ellos con características únicas: 12 celdas individuales por pabellón y un total de 1.152 plazas en todo el complejo. La estructura asegura que los reclusos no tendrán contacto físico entre sí, lo que se logra mediante la distribución en pequeños grupos de solo 12 internos por pabellón. Esta organización, denominada “contacto 0”, es una de las claves del diseño, evitando cualquier tipo de contacto con otros grupos o internos, reduciendo así el riesgo de conspiraciones o fugas.
El complejo contará con un doble muro perimetral de 1.800 metros de largo y 10 metros de alto, junto con torres de vigilancia cada 70 metros y una torre central de 36 metros de altura, diseñada para ofrecer una vista de 360 grados del área. La seguridad será reforzada por un sistema de cámaras de vigilancia, escáneres de alta tecnología y equipos especializados para evitar fugas, como el sistema de inhibición de señal que bloqueará las comunicaciones móviles.
El gobernador Maximiliano Pullaro destacó que esta obra tiene como objetivo “ponerle límites a aquellos violentos que, durante años, creyeron que podían cometer delitos desde la cárcel”. Según Pullaro, el diseño y la tecnología avanzados son parte de una clara política de seguridad pública destinada a recuperar el control sobre el sistema penal.
Por su parte, Lucía Masneri, secretaria de Asuntos Penales, resaltó la importancia de este proyecto como una “obra inédita para la historia carcelaria de Argentina”. Aseguró que esta nueva unidad está diseñada para evitar que los reclusos de alto perfil sigan siendo una amenaza para la sociedad, tanto dentro como fuera de la cárcel, controlando estrictamente lo que sucede dentro del establecimiento para prevenir cualquier tipo de fuga organizada.
Con esta construcción, Santa Fe se posiciona a la vanguardia de las políticas penitenciarias en Argentina, mostrando un compromiso firme con la seguridad y el control de los delincuentes más peligrosos. La Cárcel de Alto Perfil de Piñero no solo representa un avance en la infraestructura carcelaria, sino también en la efectividad de las políticas públicas destinadas a proteger a la sociedad y garantizar que quienes cometen los crímenes más graves enfrenten un sistema de reclusión adecuado y seguro.