Es por estar involucrados en el crimen de Marcelo “Coto” Medrano


La justicia ratificó las penas para los ex agentes de la Policía de la Provincia de Santa Fe involucrados en el asesinato del narco barrabrava en 2020. Este jueves, los jueces de Segunda Instancia Ivaldi Artacho, Sansó y Hernández ratificaron la sentencia de primera instancia contra los policías Gabriel Godoy y Milton Bondi, ambos condenados por el homicidio del narco barrabrava Marcelo “Coto” Medrano. Godoy recibirá 18 años de prisión, mientras que Bondi fue condenado a 15 años. La defensa había apelado la sentencia, argumentando irregularidades en el juicio y la determinación de culpabilidad, pero el fallo fue confirmado en su totalidad.

El crimen de Medrano ocurrió el 10 de septiembre de 2020 en la estación de servicio YPF de Eva Perón y Avenida San Martín, en Granadero Baigorria. Medrano, acompañado de su pareja y su hijo, fue interceptado por los acusados cuando estaba realizando compras. De acuerdo con la investigación del fiscal Luis Schiappa Pietra, los acusados descendieron de un vehículo Eco Sport blanca y abrieron fuego contra Medrano, quien intentó huir, pero fue perseguido y ejecutado con 14 disparos.

La principal testigo del caso fue la pareja de Medrano, quien identificó a los acusados. La evidencia presentada en el juicio, que incluyó testimonios, pericias telefónicas y registros de cámaras de seguridad, resultó clave para la condena. El fiscal destacó que el móvil del crimen estaba relacionado con una disputa en el negocio del narcotráfico, ya que Gabriel Godoy, uno de los acusados, es hermano de Daniel Godoy, quien en ese momento rivalizaba con Medrano.

Durante el ataque, Bondi, según la acusación, impidió que la pareja de Medrano interviniera, apuntándola con un arma, mientras que Godoy permaneció en el vehículo para facilitar la huida de los agresores. La defensa de ambos apelantes había puesto en duda las declaraciones de los testigos, pero el tribunal consideró que eran “creíbles y verosímiles”, sustentadas por las pruebas presentadas.

El tribunal también resaltó que la participación de los imputados, ambos funcionarios policiales, agravó su responsabilidad. Además, descartaron las versiones de los acusados que intentaban exculparse, como las contradicciones en sus declaraciones y la supuesta falta de pruebas que los vinculaban al hecho. Para Godoy, los movimientos de su teléfono celular fueron determinantes, ya que contradijeron su coartada de estar en un evento familiar durante el crimen.

Este caso, que expone la vinculación entre narcotráfico y fuerzas de seguridad, ha tenido un gran impacto en la comunidad. Las penas impuestas son consideradas un mensaje claro sobre la responsabilidad de los funcionarios públicos y la gravedad de sus actos cuando desobedecen la ley que están obligados a proteger.

El homicidio de “Coto” Medrano pone en evidencia las luchas internas dentro del mundo del narcotráfico, en las cuales incluso miembros de la policía están involucrados. Las condenas ratificadas confirman la voluntad de la justicia de enfrentar los crímenes cometidos por aquellos que debían velar por la seguridad de la sociedad.