Un policía imputado por filtrar información a una organización criminal
Este miércoles fue formalmente imputado por su vinculación con una de las organizaciones criminales más poderosas de la región. Se le acusó de filtrar información clave para debilitar a bandas rivales y facilitar operaciones ilegales. Tras tres meses prófugo, ahora enfrentará prisión preventiva por el tiempo máximo permitido.
El caso que sacudió las estructuras de seguridad en Santa Fe tiene como protagonista a Jonatan Garraza, un agente policial conocido en la calle como “Jony Gavia”. El martes, Garraza fue imputado por la jueza Paola Aguirre, quien le ordenó prisión preventiva por un plazo de hasta dos años, mientras enfrenta cargos graves. Se le acusó de ser uno de los organizadores de la asociación ilícita encabezada por Lisandro “Limón” Contreras, el conocido líder de la banda de “Los Menores” una facción disidente de Los Monos.
La fiscal presentó pruebas contundentes que vinculan a Garraza con operaciones ilícitas de gran envergadura. En su rol de informante, el oficial no solo suministraba información confidencial sobre bandas rivales, sino que también facilitaba detalles cruciales a sus superiores, lo que permitía a la organización criminal de Contreras ganar ventaja sobre sus competidores. De acuerdo con los investigadores, el policía se mantenía en contacto constante con otros miembros clave de la estructura delictiva, incluyendo a Matías Gazzani, también prófugo.
La acusación resalta la conexión entre Garraza y los homicidios de dos figuras importantes en el mundo del crimen de Rosario: Andrés “Pillín” Bracamonte y Daniel “Rana” Attardo, quienes fueron asesinados en noviembre de 2024. Estos crímenes se atribuyen a la guerra interna dentro de las bandas criminales que se disputan el control de la ciudad.
El policía fue detenido tras entregarse el 17 de marzo, después de que fuera buscado durante varios meses. El 8 de diciembre de 2024, las fuerzas de seguridad realizaron varios allanamientos en sus domicilios, sin embargo, Garraza había logrado evadir la captura. Durante estos operativos, se hallaron elementos sospechosos, como municiones y una pistola, lo que incrementó las sospechas sobre su participación en actividades ilegales.
Un mensaje extraído de su celular, donde Garraza expresa preocupación por la cobertura mediática del asesinato de “Pillín” Bracamonte, revela aún más su implicación en el caso. Este mensaje, fechado dos días después del asesinato, muestra la cercanía del oficial con los criminales involucrados y su participación activa en la planificación y ejecución de las acciones delictivas.