Buscan frenar el alquiler de casas para eventos ilegales

Un nuevo proyecto de modificación de la normativa sobre fiestas clandestinas ha dado un paso importante en el Concejo Municipal de Rosario. Las autoridades buscan frenar los eventos ilegales en viviendas alquiladas de forma temporal. El Concejo Municipal de Rosario dio despacho a un proyecto que modificará la actual ordenanza sobre fiestas clandestinas. La propuesta, impulsada por la presidenta del Concejo, María Eugenia Schmuck, tiene como objetivo evitar que grandes casas que se alquilan a través de plataformas de redes sociales se conviertan en espacios para eventos no autorizados. Esta nueva regulación se da en respuesta a los constantes reclamos de los vecinos de distintas zonas de la ciudad, quienes han denunciado fiestas ilegales en casas de alquiler temporal, particularmente en el norte y noroeste de Rosario.

La normativa plantea que se considere la existencia de un “fin de lucro” en el momento en que se presenten al menos dos de los siguientes casos: la periodicidad de los eventos, el uso de la vivienda sin la presencia de los propietarios, denuncias vecinales, el incumplimiento de normativas vigentes, entre otros. También se incluirá la difusión musical como una característica definitoria de las fiestas clandestinas.

Una de las principales características de la nueva propuesta es el endurecimiento de las sanciones. Las multas para los propietarios de las viviendas y los organizadores de estos eventos ilegales oscilarían entre 2.300 y 4.600 Unidades Fijas (UF), lo que equivale a entre 3 y 6 millones de pesos, dependiendo de la gravedad de la infracción. Según Schmuck, esta medida busca brindar herramientas a la Municipalidad para controlar y sancionar de manera más eficaz las fiestas ilegales, que afectan especialmente a los vecinos.

Schmuck destacó que los problemas generados por estas fiestas son diversos: estacionamiento de hasta 50 vehículos en las cercanías de las casas, ruidos molestos hasta altas horas de la madrugada y el uso desmedido de los inmuebles. Además, resaltó la competencia desleal que representan para los salones de fiesta habilitados, que deben cumplir con normativas de insonorización y seguridad.

Aunque la nueva normativa se enfoca principalmente en las fiestas ilegales de gran escala, la presidenta del Concejo aclaró que no se trata de regular las celebraciones familiares o pequeñas reuniones que se realizan ocasionalmente en casas particulares.

El proyecto fue aprobado tras diversas intervenciones de concejales de distintos bloques, quienes sugirieron algunas modificaciones antes de su aprobación final. Ahora, la normativa avanzará para su votación final en el Concejo, con la esperanza de que esta medida logre frenar el creciente fenómeno de las fiestas clandestinas en la ciudad.

Con esta modificación, Rosario avanza en la búsqueda de soluciones para un problema que afecta tanto a los vecinos como a la seguridad y el orden público. La nueva normativa promete poner un freno a los eventos ilegales, buscando un balance entre el derecho a la diversión y la convivencia tranquila en la comunidad.