Reclusas reclamaron condiciones dignas de detención

Un reclamo por condiciones de detención precarias desató momentos de caos en la Comisaría 22º de la ciudad vecina. Las autoridades tuvieron que intervenir para sofocar el incendio dentro de la dependencia.

En la tarde de ayer, la Comisaría 22º de Pérez, una pequeña localidad situada a pocos kilómetros de Rosario, fue escenario de una tensa protesta protagonizada por reclusas y sus familiares. La manifestación, que comenzó de forma pacífica, terminó con la intervención de los bomberos debido a un incendio originado en el interior de la comisaría.

El foco de la protesta fueron las pésimas condiciones de detención en las que se encuentran las mujeres privadas de libertad en dicha seccional. Según los testimonios de los familiares, el principal reclamo gira en torno a la falta de ventilación adecuada, especialmente en una semana de calor extremo que golpeó la región. Además, las reclusas denuncian que no se les provee de suficientes ventiladores, lo que aumenta la incomodidad y el riesgo para su salud.

Pero el problema no se limita solo al calor. La falta de espacio es otro de los factores que ha provocado el malestar dentro de la comisaría. La capacidad de la dependencia está habilitada para 16 reclusas, sin embargo, actualmente hay más del doble de detenidas, lo que provoca un hacinamiento insoportable. De acuerdo con las versiones de los familiares, algunas mujeres deben dormir en el patio interno de la seccional debido a la escasez de camas y espacio suficiente. En ocasiones, las reclusas se ven obligadas a dormir amontonadas, lo que agrava aún más las condiciones de insalubridad y hacinamiento.

Ante esta situación, las mujeres recurrieron a una medida extrema: prendieron fuego a varias almohadas en el patio interno de la comisaría para visibilizar su malestar. El incendio provocó la intervención inmediata de los bomberos voluntarios de Pérez, quienes lograron sofocar las llamas sin que se registraran víctimas fatales ni heridos de gravedad.

El reclamo de las reclusas fue acompañado por un grupo de familiares que se concentraron afuera de la comisaría, exigiendo una solución inmediata a la situación que viven sus allegadas. En sus intervenciones, los familiares destacaron la falta de acceso a agua potable, el hacinamiento extremo y la deficiencia en la provisión de alimentos como otros puntos cruciales de su protesta.

Afortunadamente, las autoridades respondieron al reclamo de las reclusas permitiendo la provisión de dos ventiladores. Sin embargo, el futuro inmediato de las condiciones de detención sigue siendo incierto y los familiares insisten en que se tomen medidas urgentes para mejorar la situación en la seccional

El incidente dejó en evidencia la crítica situación que enfrentan muchas personas privadas de libertad en las cárceles y comisarías del país. La falta de recursos, la sobrepoblación y la ausencia de condiciones mínimas de higiene y seguridad continúan siendo un desafío para el sistema penitenciario, que parece no encontrar soluciones eficaces para abordar estos problemas.