No existen normas que regulen las tres telesillas de Córdoba

VILLA CARLOS PAZ – LOS COCOS – En la provincia de Córdoba en general y en los municipios donde funcionan telesillas -Villa Carlos Paz, Los Cocos y Cosquín- en particular, no existen legislaciones que regulen el funcionamiento de estos complejos de entretenimiento.
Ante este vacío legal, los propietarios realizan por su propia cuenta los controles mecánicos recurriendo a empresas internacionales o nacionales, pero sin tener parámetros regulados en leyes u ordenanzas que deban cumplir.
Los respectivos municipios exigen la presentación de estos informes en forma periódica, pero carecen de personal idóneo para realizar las inspecciones de rigor. En consecuencia se limitan sólo a recibir los datos entregados por las distintas empresas, en donde constan las auditorías efectuadas. No tienen obviamente parámetros legislados para determinar si se cumplen las condiciones mínimas para funcionar.
«Nuestro establecimiento realiza los controles que rigen en la legislación francesa, ya que en Argentina, en Córdoba y en Villa Carlos Paz no existen leyes que regulen el funcionamiento de telesillas. Una empresa de ese país europeo viene periódicamente, observa el estado de los equipos, sugiere cambios de materiales y nosotros las hacemos. Este año modificamos el cable y la silla, pero por sugerencia de esa firma. El estado no tiene parámetros para controlar y sólo se limita a recibir nuestros informes», asegura Eduardo Nicolier, propietario de la Aerosilla de Villa Carlos Paz.
Este complejo que en diciembre próximo cumplirá 50 años de existencia, fue el primero en funcionar en el país y tiene los derechos exclusivos para el uso del nombre aerosilla. En cambio, los restantes establecimientos de Córdoba y del país, deben resignarse a usar el sustantivo telesilla.
«Hasta julio del 2003, cuando se produjo el accidente del anfibio ningún gobierno municipal se interesó por controlarnos. En esa oportunidad nos pidieron los informes técnicos y nosotros les entregamos las auditorías e inspecciones que recibimos desde Francia. Pero reitero, debería existir una legislación que regule en la materia puesto que nosotros aplicamos la de Francia», concluyó Nicolier.
Eduardo Di Gianni, jefe de Inspectoría de Villa Carlos Paz, admitió la imposibilidad de realizar controles propios.
«No existe legislación y en consecuencia sólo nos limitamos a recibir los informes de la empresa francesa que le realiza el service a la Aerosilla. Es una firma muy responsable y nunca tuvieron accidentes», aseguró el funcionario municipal.

Los Cocos y Cosquín

En Los Cocos y Cosqun existen situaciones similares. Los municipios no cuentan con ordenanzas y sólo se limitan a recibir los informes de las propias empresas.
«En el caso de la telesilla de Los Cocos, sé por experiencia propia, que realizan controles diarios, semanales, mensuales y anuales de todos los equipos, en particular de los cables y las sillas. A mediados del año pasado renovaron el cableado en forma total, hecho que les asegura una vida útil de 10 años. Además todos los días verifican las sillas y las reajustan si es necesario. Contratan a empresas especializadas en la materia, porque no quieren correr ningún riesgo. Nosotros nos limitamos a recibir los informes puesto que no tenemos ordenanzas para comparar si están bien o mal», explicó el intendente de Los Cocos Javier Reyes Restelli.
En la ciudad de Cosquín, más precisamente en el cerro Pan de Azucar funciona la tercera telesilla de la Provincia.
«Sabemos por los informes que la empresa nos presenta, que los controles son permanentes. Ellos controlan en forma continua el estado de los cables y de la silla y luego envían los datos al municipio. Sin embargo, en Cosquín carecemos de una normativa regulatoria para comparar si se cumplen o no las exigencias técnicas», sostuvo por su parte el concejal coscoíno Andrés Barrigón.
A diferencia de la Aerosilla de Carlos Paz, las telesillas de Cosquín y de Los Cocos registran entre sus antecedentes sendos accidentes, aunque adjudicados en ambos casos a la impericia de los usuarios, que se asustaron y cayeron al vacío. En Cosquín hubo sólo dos heridos pero en Los Cocos falleció un hombre a mediados de los años 90.