Clausuraron un garito clandestino y un cotillón

Además, cinco personas quedaron detenidas por incumplimiento del aislamiento social obligatorio, dispuesto por el presidente de la nación

En horas de la tarde de este sábado, personal policial fu convocado a calle Méjico al 2000, donde se encontrarían varias personas dentro de un local que funcionaba de manera clandestina como sala de juegos. Tras tomar parte el Dr Maximino de la Unidad de Flagrancias en turno, dispuso la aprehensión y notificación de la detención domiciliaria de dos hombres y tres mujeres que se encontraban en el lugar y el secuestro de las 20 computadoras y el servidor por parte de la AIC, trasladando el procedimiento a la Comisaría 32º. Asimismo le formaron la causa por infringir el CPP en su artículo 301 bis el cual prohíbe la organización de juegos y apuestas clandestinas, recuperando la libertad por el art. 218, aunque será procesados por el incumpliendo de la cuarentena establecida por el Poder Ejecutivo Nacional a través de DNU Nro. 260/20 en concordancia con el DNU 287/2020 en virtud del Coronavirus COVID-19.

…mientras tanto… Personal de la Secretaría de Control y Convivencia realizó un operativo en un local comercial ubicado en Uriburu al 1500, que además de infringir el DNU, mencionado con anterioridad, no tenía habilitación para funcionar. La titular del área de Control, Carolina Labayru, confirmó que este sábado a la tarde, tras recibirse una denuncia a través de redes sociales oficiales, agentes de la Dirección General de Inspección municipal se hicieron presentes en un cotillón ubicado en Uriburu al 1500. Según indicaron, el local estaba abierto al público, incumpliendo con el decreto nacional de aislamiento social obligatorio vigente hasta el 31 de marzo. Los inspectores pudieron constatar que, además de estar abierto al público, los titulares del local comercial no pudieron acreditar la habilitación pertinente para funcionar. En consecuencia, se procedió a su clausura.

Cabe destacar que el viernes se llevaron a cabo otras dos clausuras, una otro cotillón y la restante en un local de pagos y cobranzas que también estaban abiertos en pleno aislamiento obligatorio en todo el país.